Rubén Cantú
Propiedades en Rubén Cantú, Panamá.
El corregimiento lleva el nombre de un piloto texano que llegó a Panamá en 1949 y abrió pistas de aterrizaje en laderas y valles de Veraguas para sacar enfermos y cosechas de lugares adonde no entraba ningún camino. Murió en diciembre de 1967 en la pista de El Común, hoy una de las comunidades de Rubén Cantú. El corregimiento se creó en 2008 con tierras segregadas de El Alto y Gatú, en el distrito de Santa Fe, provincia de Veraguas, Panamá. Es tierra de lomas y quebradas, con caseríos pequeños repartidos entre los cerros y fincas que pasan de una generación a otra. Lo que aquí se compra y se vende es sobre todo tierra: fincas en producción, lotes a orillas del camino y casas de campo que se venden junto con su terreno.
Por ahora no hay anuncios activos en Rubén Cantú.
Sobre Rubén Cantú:
Rubén Cantú arranca en la confluencia del río Gallito con el río Lajas, que es donde limita con Santa Fe cabecera. Desde ahí el lindero sube por el Gallito y por las quebradas El Brujo y Las Peñitas hasta la cima de Altos del Cirgüeral, y baja luego por la quebrada Palo Grande hasta el río Gatú. Dentro quedan 41 comunidades, entre ellas El Juncal, Palo Verde, La Peña, La Sabaneta, La Pita, La Ciénega, Loma del Medio, La Pacora, Sabaneta de Pescara y El Común. Casi todas salen hacia Santa Fe, y de ahí a Santiago, por un único paso: el puente Bailey sobre el Lajas en El Juncal.
Ese puente marca la vida del corregimiento. El 7 de octubre de 2020 la crecida del Lajas lo arrastró más de 200 metros río abajo y dejó incomunicadas a 18 comunidades, que cruzaron en bote durante tres semanas hasta que el puente nuevo se habilitó el 30 de octubre. Los servicios están en el pueblo de Santa Fe. Desde La Sabaneta o Palo Verde, ir al centro de salud supone caminar y después tomar bus, más de dos horas en total; desde La Pacora pueden ser más de cinco.
Aquí se vive del campo. En el distrito de Santa Fe la tierra se dedica al café, la naranja y otros cítricos, el plátano, la yuca y el ñame, con algo de ganado en los potreros, y fueron los productores de Rubén Cantú quienes más notaron el cierre de 2020, porque el puente es su salida al mercado. En 2010 vivían en el corregimiento unas 1,160 personas, repartidas en 69.8 kilómetros cuadrados. Es poca gente para tanto terreno, y entre una comunidad y la siguiente queda mucha loma abierta.
En el campo santafereño el agua llega casi siempre por gravedad, desde ojos de agua, ríos y quebradas, y no desde una potabilizadora, así que un lote con fuente propia vale más de lo que dice su metraje. Esos mismos ríos deciden por dónde se pasa en invierno. El distrito lleva décadas perdiendo población hacia las ciudades. Quien hace el camino inverso suele buscar tierra de altura cerca de Santa Fe: café y frutales, una cabaña con vista a la montaña, una finca atravesada por un río. Rubén Cantú encaja con quien prefiere espacio y tranquilidad a tener la tienda a cinco minutos.
Terrenos y Lotes en Rubén Cantú:
El mercado aquí es la tierra. Va desde lotes pequeños junto al camino que une las comunidades hasta fincas en producción con potrero, frutales y agua dentro de la propiedad, y la mayoría de los terrenos en venta en Rubén Cantú son tierra rural, no lotificaciones. En las lomas de Santa Fe el precio lo fijan siempre las mismas cosas: una quebrada o un ojo de agua, la vista, el frente a un camino transitable y la cercanía del tendido eléctrico. Compruebe cada una sobre el terreno, porque unos cientos de metros fuera del camino pueden ser una trocha empinada y un vado. Recorra la ruta desde El Juncal en pleno invierno antes de valorar el precio, y deje por escrito si lo que compra es una finca titulada o derechos posesorios.
Casas en Rubén Cantú:
Las casas son viviendas de campo, no proyectos, y casi siempre se venden con la tierra que las rodea, de modo que comprar casa aquí equivale a comprar una finca pequeña. Fíjese primero en de dónde sale el agua y adónde van las aguas servidas: fuera del pueblo de Santa Fe la mayoría de las viviendas se abastece de quebradas y ojos de agua, y el tanque séptico es más bien la excepción. Verifique la luz y la señal de teléfono en la propia casa, sin dar por hecho que la comunidad las tiene. Si piensa pasar aquí parte del año, cuente el viaje a Santa Fe para hacer compras o ir al médico como parte de lo que cuesta vivir en el lugar.
Preguntas frecuentes:
-
¿Dónde queda Rubén Cantú respecto al pueblo de Santa Fe?
Limita con Santa Fe cabecera en la confluencia del río Gallito con el Lajas, y por los demás lados con El Alto y Gatú. La mayoría de sus comunidades llega al pueblo por el puente de El Juncal, y desde Santa Fe la carretera sigue hacia Santiago.
-
¿Se puede quedar incomunicado en invierno?
Sí, ya ocurrió. En octubre de 2020 una crecida del Lajas se llevó el puente Bailey de El Juncal y 18 comunidades quedaron aisladas tres semanas, hasta su reconstrucción. Además del puente, averigüe cómo se llega a su lote cuando las quebradas crecen y si el último tramo se puede transitar en carro todo el año.
-
¿Qué debo revisar del título antes de comprar una finca aquí?
Lo primero es saber si la tierra es una finca inscrita en el Registro Público o un lote con derechos posesorios, porque en el campo veragüense muchas tierras familiares están en esa segunda situación y hay que titularlas antes de que la compra quede firme. Camine los linderos, que en esta zona siguen quebradas y filos más que cercas. Como el corregimiento existe desde 2008, es posible que documentos antiguos de la misma tierra la ubiquen en El Alto o en Gatú.
-
¿Quién fue Rubén Cantú?
Nació en San Antonio, Texas, en 1922 y llegó a Panamá en 1949 como empleado de una compañía aérea; en Veraguas construyó aeropuertos y pistas y llevó pacientes y carga desde y hacia las comunidades de montaña. En febrero de 1967 el Gobierno lo condecoró con la Orden de Vasco Núñez de Balboa. Murió en diciembre de ese año en un accidente en la pista de El Común, y el aeropuerto de Santiago también lleva su nombre.
-
¿Puede un extranjero comprar tierra en Rubén Cantú?
Sí. En Panamá un extranjero puede ser dueño de una propiedad titulada con los mismos derechos que un panameño, y este corregimiento está lejos de las zonas fronterizas donde la propiedad extranjera tiene límites. Los derechos posesorios son otra historia: se compra un derecho que todavía debe pasar por titulación, así que conviene que un abogado confirme la situación del lote antes de entregar dinero.