Filtros Actuales
Campo Alegre
Propiedades en Campo Alegre, Panamá.
En la Calle Ricardo Arias, una de las seis que se trazaron para Campo Alegre en 1943, hoy conviven el Hyatt Regency de la esquina con Calle 52, un AC Hotel by Marriott más adelante en la misma calle y edificios de apartamentos como el Continental. Esa vecindad entre recepciones de hotel y portones residenciales define a este barrio pequeño del corregimiento de Bella Vista, en Ciudad de Panamá, Panamá. Ocupa una cuadrícula entre la Vía España y Calle 50, y la estación Iglesia del Carmen del Metro queda en su esquina. Quien compra aquí busca casi siempre apartamentos en Campo Alegre: unidades amplias en edificios de mediana altura con años encima o estudios amoblados en un antiguo hotel de la Avenida Federico Boyd. Los inquilinos trabajan en el área bancaria que lo rodea.
Sobre Campo Alegre:
Ningún letrero dice dónde empieza Campo Alegre, pero cuando la gente lo nombra piensa en las cuadras que van de la Vía España a Calle 50, desde la Avenida Federico Boyd por el oeste hasta la zona de la Calle Aquilino de la Guardia y la Calle Elvira Méndez, donde se mezcla con Obarrio; la Avenida Samuel Lewis la comparten los dos. La urbanización original era más chica. Se levantó sobre la finca Campo Alegre, de unas dos hectáreas y media, propiedad de Octavio Augusto Icaza, que se lotificó en abril de 1943 con plano del agrimensor Tiberio Solís, y los lotes salieron a la venta entre 1951 y 1952. Sus calles fueron la Ricardo Arias, la Gerardo Ortega, la Carlos Zachrisson, la 51, la 52 y la Manuel María Icaza, y el límite lo marcaba la quebrada Iguana, afluente del río Matasnillo, que la separaba de los terrenos de Juan Franco donde luego nació Obarrio. Al otro lado de la Vía España quedan El Cangrejo y la colina del Hotel El Panamá; cruzando Calle 50, Marbella.
El barrio dejó de ser solo residencial casi en cuanto se terminó. En 1951 abrió el Panamá Hilton en esa colina, en 1962 llegó el Hotel Continental dentro del propio Campo Alegre, y con la creación del centro bancario internacional se instalaron aquí bancos, aseguradoras y oficinas corporativas que después se extendieron hacia Obarrio y Marbella. La lista de hoteles de hoy es larga: el Hyatt Regency y el AC Hotel en la Ricardo Arias, el Executive en la Calle 52, el Bristol y el Dann Carlton en la Aquilino de la Guardia y el W Panamá en la esquina con Calle 50, donde en 2017 se terminó la Evolution Tower. El otro gran punto de referencia es el Santuario Nacional del Corazón de María, cuya construcción arrancó en 1947, atendido por los Misioneros Claretianos y con cerca de tres mil fieles en las misas de cada domingo.
Vivir en Campo Alegre es compartir la acera con oficinistas y huéspedes. Entre semana hay tranque en Calle 50, la Federico Boyd y la Vía España, y conseguir estacionamiento en la calle es cuestión de suerte. Lejos de las avenidas, las calles internas tienen árboles y menos movimiento, y algunas, como la calle sin salida del Edificio Cádiz, a pasos de Calle 50, casi no tienen tráfico de paso. La Línea 1 del Metro para en Iglesia del Carmen, sobre la Vía España a la altura de la Federico Boyd, y la Cinta Costera, Multicentro y la Avenida Balboa están a pocos minutos en carro.
Entre los propietarios hay vecinos de toda la vida en los edificios antiguos, profesionales de los bancos y bufetes de las cuadras cercanas e inversionistas que compraron para alquilar. El metro cuadrado en los edificios viejos de Campo Alegre sale más barato que en buena parte de Bella Vista y muy por debajo de las torres frente a la bahía en la Avenida Balboa, y por eso quien quiere espacio en pleno centro mira hacia aquí. El precio de esa ventaja es la edad. Ascensores, fachadas y tuberías de los primeros edificios del barrio piden inversión, de modo que el estado de cada edificio pesa más en el valor que la calle donde está.
Apartamentos en venta en Campo Alegre:
La reventa se concentra en edificios de mediana altura con varias décadas, donde son habituales las unidades de dos y tres recámaras de más de 150 metros cuadrados, algunas con techos altos, terrazas profundas y dos estacionamientos, como en el Edificio Cádiz o el PH Torre Cosmos. Unos pocos edificios suman piscina y gimnasio; muchos se quedan en lobby y ascensores. Al comprar cualquiera de estos apartamentos en venta en Campo Alegre usted adquiere su unidad como finca propia inscrita y una cuota de participación en las áreas comunes bajo el régimen de propiedad horizontal. El reglamento del PH regula el alquiler, las mascotas y las estadías cortas, y la cuota de mantenimiento mensual paga personal, seguridad, ascensores y conservación. Pregunte si cada estacionamiento y el depósito tienen título propio o solo están asignados, porque no valen lo mismo.
Apartamentos en alquiler en Campo Alegre:
Alquila aquí sobre todo gente que puede ir a pie al trabajo: empleados de bancos, aseguradoras y bufetes, personal de hoteles y empresas, y ejecutivos trasladados a Panamá. El apartamento amoblado de dos recámaras es un formato frecuente, y los contratos suelen ser de un año o más. Que haya un hotel al lado no significa que su edificio acepte alquileres por noche; eso lo define cada PH en su reglamento, así que léalo antes de comprar pensando en un inquilino.
Proyectos nuevos en Campo Alegre:
El proyecto en marcha es STAY, que transforma un edificio hotelero existente de la Avenida Federico Boyd, frente a la estación Iglesia del Carmen, en 148 estudios y suites de una recámara, amoblados, de 32 a 56 metros cuadrados. Lo desarrollan Urbania y Emporium, que ofrecen administración opcional mediante un pool de rentas, con entrega anunciada para febrero de 2027. El edificio conserva piscina, gimnasio, coworking y azotea social. Es un producto para inversionistas, más cerca del apartamento con servicios que de la vivienda familiar, y justo lo contrario de las unidades grandes y antiguas que hay a pocas calles.
Preguntas frecuentes:
-
¿Hasta dónde llega Campo Alegre y dónde empieza Obarrio?
No hay una raya oficial. La urbanización de 1943 terminaba en la quebrada Iguana, y hoy casi todo el mundo ubica el cambio por la Aquilino de la Guardia, la Elvira Méndez y la Samuel Lewis. La Junta Comunal agrupa a ambos barrios en una misma junta de desarrollo local, y hay apartamentos casi en la Calle 59 que se anuncian como Campo Alegre. Fíjese en el edificio y en la dirección exacta, no en el nombre del anuncio.
-
Con tantos hoteles cerca, ¿puedo alquilar mi apartamento por noches?
Solo si el reglamento de su edificio lo permite. Los hoteles trabajan con su propia licencia turística, mientras que un PH residencial fija sus reglas y la asamblea de propietarios puede endurecerlas. Si las estadías cortas son parte de su plan, pida el reglamento vigente y las actas recientes antes de firmar, o busque un proyecto que se venda con licencia hotelera, como STAY.
-
¿Sale más barato mantener un apartamento en un edificio antiguo?
En un edificio viejo con pocas amenidades la cuota mensual suele ser moderada, pero no alcanza para las obras grandes. Cambiar un ascensor, impermeabilizar o reparar la fachada a esa edad casi siempre se cobra como cuota extraordinaria. Pídale al administrador el presupuesto, el saldo del fondo de reserva y las obras ya aprobadas.
-
¿Se inunda la zona?
Aquí el problema es de calle, no de río. Con los aguaceros fuertes se acumula agua en Calle 50, y la quebrada Iguana sigue drenando estos terrenos hacia el Matasnillo. Si el edificio tiene estacionamientos en sótano, pregunte cómo se comportaron las rampas y las bombas en la última tormenta fuerte.
-
¿Puede comprar un extranjero y qué debo revisar en el Registro Público?
Sí, con los mismos derechos que un panameño. En el Registro Público confirme la finca del apartamento, si los estacionamientos y el depósito tienen finca propia y que no arrastren hipotecas ni gravámenes, y pida al PH el paz y salvo de cuotas del vendedor. Si compra en planos, como en STAY, verifique además el permiso de construcción y que sus abonos vayan a un fideicomiso.