Santa Rita

Propiedades en Santa Rita, Panamá.

A Santa Rita se sube por catorce kilómetros de calle desde la Interamericana, y justamente esa distancia es lo que busca quien compra aquí. En las lomas del distrito de Antón, en Coclé, Panamá, el movimiento playero de Río Hato se queda atrás y empiezan los potreros, los palos de fruta y los charcos del río Chico. Es un corregimiento pequeño: 43.5 km² y 2,830 habitantes en el censo de 2023, repartidos entre caseríos como Bella Florida, Quebrada Grande, Las Peñitas y Los Pérez. Lo que más se mueve es tierra con agua: fincas de 9 a 46 hectáreas, terrenos para casa de campo desde 1,000 m² hasta hectárea y media, y unas pocas casas de finca ya construidas. Desde las fincas más cercanas a la vía, Playa Blanca queda a unos 18 minutos, así que una propiedad aquí sirve igual para el campo que para bajar a la playa el fin de semana.

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Sobre Santa Rita:

Santa Rita queda tierra adentro, al norte de Río Hato y al este del pueblo de Antón, a unos 150 metros sobre el nivel del mar. Desde la Interamericana suben dos calles de algo más de 14 km cada una: la que pasa por Buen Retiro y la que va por El Chirú, que se toma doblando frente al desarrollo Santa Mónica. Del pueblo sale otra vía de 6.8 km hacia Cabuya, el corregimiento vecino, y de allí se sigue rumbo a El Valle de Antón. En carro, la ciudad de Panamá queda a unas dos horas.

El corregimiento se fundó el 23 de octubre de 1963 y lleva el nombre de su patrona, Santa Rita de Casia, cuya fiesta del 22 de mayo es la fecha grande del año. La vida aquí es sencilla. Buena parte de la gente trabaja en la construcción o en hoteles y negocios turísticos de la costa, y en las casas se siembra para el consumo, hay palos de fruta, gallinas y algunas reses. El pueblo cuenta con centro de salud, escuelas primarias en Santa Rita y en Santa Rita Arriba, un colegio secundario con bachiller en Turismo y varias tienditas; para el banco y las compras grandes se baja a Antón, a Río Hato o a Penonomé.

El paisaje es de lomas verdes, con rastrojo y bosque secundario en las laderas y bosque de galería a orillas del río Chico, la Quebrada Grande y La Negrita. Esas aguas alimentan los balnearios del lugar: al de El Limón se entra por un camino de tierra que sale de la vía a Cabuya frente al kiosco Las Peñitas, y en verano y carnavales se llena; El Puente, Piedra Amarilla y La Cascada también reciben paseantes. Los ciclistas de ruta aprovechan las calles asfaltadas de El Chirú y Santa Rita para sus fondos largos. El clima es tropical seco, y eso pesa más que cualquier vista. El agua del pueblo llega por un acueducto por gravedad con tomas en la quebrada La Negrita, El Naranjo y Loma Larga, y a varios sectores no les llega parejo, de modo que un terreno con pozo propio o con una quebrada que no se seque en verano vale bastante más.

Las viviendas del lugar son en su mayoría de bloque con techo de zinc, a lo largo de la calle principal y en caseríos con apellido de familia como Los González, Los Alonso y Los Sánchez. El comprador de afuera suele llegar con una idea clara. Unos buscan una finca de recreo o de ganado sin alejarse mucho de la carretera; otros quieren una casa de campo tranquila detrás de los hoteles de playa; y hay dueños que ya alquilan su casa de campo los fines de semana a quienes quieren estar cerca de la costa de Río Hato sin dormir en ella. De vez en cuando, las fincas grandes también se ofrecen en alquiler además de en venta.

Fincas en Santa Rita:

El mercado gira alrededor de las fincas. Entre las más pequeñas hay propiedades como una de 9 hectáreas, casi toda plana y con una casita ya levantada, o un globo plano de 11 hectáreas atravesado por una quebrada, ofrecido para ganado, siembra o reforestación. Por el lado de El Chirú, a 16 km de la carretera, se vendió una finca ondulada de 11 hectáreas cuyo mayor atractivo era el agua que corre todo el verano, con una casa de dos recámaras para el cuidador en la entrada. En el extremo alto hay una finca de 46 hectáreas con casa, corral para manejo de ganado, dos pozos profundos, luz, un lago de reserva y colindancia con el río Chico, que se ofrece en venta o en alquiler. Si se saca la cuenta por metro cuadrado, las fincas en venta en Santa Rita de este tamaño piden más o menos la mitad que un lote chico para casa de campo.

Terrenos y Lotes en Santa Rita:

Por debajo del tamaño de finca, casi todo el que compra quiere levantar una casa de campo. Cerca del pueblo salen terrenos de hectárea y media con acceso asfaltado, presentados como tierra productiva con espacio para vivienda y huerto. Por Quebrada Ancha hay lotes titulados de casi 3,000 m² con árboles frutales y maderables. Sobre la propia vía de Santa Rita, a unos diez minutos de la Panamericana, también se venden lotes de 1,000 m², útiles para quien quiere tener el poste de luz y la calle en la entrada. Antes de comprometerse con cualquier terreno en Santa Rita, camínelo en marzo, que es cuando se ve cuánta agua tiene de verdad.

Casas en Santa Rita:

Hay pocas casas terminadas y casi todas vienen con su pedazo de tierra. Lo típico es una casa campestre en una finca pequeña, de dos recámaras y con una terraza amplia que da al jardín, o una finca con una vivienda modesta donde el nuevo dueño puede quedarse mientras construye algo más grande. Cerca de la carretera, sobre la vía de Buen Retiro, aparece el otro extremo del mercado: una propiedad de 4.6 hectáreas con casa amueblada de 900 m², piscina, gimnasio, pozo propio y una siembra de palmas. En cualquier caso, una casa de campo en Santa Rita casi siempre se paga tanto por el terreno que la rodea como por lo construido.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a Santa Rita desde la Interamericana?

    Hay dos entradas, las dos de poco más de 14 km. Una sube por Buen Retiro y la otra dobla frente a Santa Mónica y pasa por El Chirú. Ambas están asfaltadas, y desde el pueblo la vía sigue 6.8 km hasta Cabuya. Recorra las dos antes de decidirse, porque hay fincas que quedan mucho más cerca de una entrada que de la otra.

  • ¿Hay agua suficiente para una casa o una finca?

    Es lo primero que hay que resolver. El pueblo se abastece de un acueducto por gravedad y a algunos sectores el agua les llega a ratos, sobre todo al final del verano. Pregunte si la propiedad tiene pozo, de qué profundidad y cuánto rinde, y si la quebrada que la cruza sigue corriendo en marzo y abril. Un terreno que conserva agua en pleno verano tiene aquí un valor que pocos pueden ofrecer.

  • ¿Qué debo revisar en el título de una finca en Santa Rita?

    Verifique que sea una finca titulada e inscrita en el Registro Público y no solo derechos posesorios, y que el plano coincida con las cercas que está viendo. Si el vendedor la recibió por herencia, asegúrese de que el juicio de sucesión esté terminado e inscrito y de que firmen todos los herederos. En terrenos a orilla del río Chico o de una quebrada, tenga presente que la franja de bosque junto al cauce está protegida y no se puede tumbar para potrero ni para construir.

  • ¿Qué tan lejos queda Santa Rita de la playa y de los servicios?

    Desde las fincas más cercanas a la vía se llega a Playa Blanca en unos 18 minutos y al poblado de Río Hato en unos 15. Para el súper y los mandados del día están Antón y Río Hato, sobre la Interamericana, y para trámites mayores, Penonomé, la cabecera de la provincia. La capital queda a unas dos horas.

  • ¿Un extranjero puede comprar terreno en Santa Rita?

    Sí. En Panamá los extranjeros pueden ser dueños de propiedad titulada en las mismas condiciones que los panameños, y las limitaciones que rigen cerca de las fronteras y en algunas islas no aplican al distrito de Antón.