Las Tablas

Propiedades en Las Tablas, Panamá.

En Las Tablas nadie vive en terreno neutral. La iglesia de Santa Librada parte la ciudad en dos: de ella hacia lo alto queda Calle Arriba y hacia lo bajo, rumbo a la costa, Calle Abajo, y cada carnaval los dos bandos se miden con sus reinas, sus carros y su pólvora. Este corregimiento, que en los papeles se llama Santa Librada de Las Tablas, es la ciudad propiamente dicha, cabecera del distrito de Las Tablas y capital de la provincia de Los Santos, en Panamá. Como sus 9,8 km² están casi todos construidos, aquí se compran casas hechas en barriadas consolidadas, edificios pequeños de apartamentos y locales con vivienda arriba. Las urbanizaciones nuevas se fueron a los corregimientos vecinos; el hospital, los bancos y el Parque Porras siguen en el centro.

Sobre Las Tablas:

La ciudad queda en el sureste de la península de Azuero. La Carretera Nacional baja desde Chitré pasando por Guararé, se convierte en la avenida principal del pueblo y sigue al sur hacia Pedasí. Chitré, la otra ciudad grande de Azuero y la que tiene el aeropuerto de la región, es el centro mayor más cercano, y a la terminal de Albrook salen buses durante todo el día. Para ser capital de provincia el corregimiento es pequeño: tenía 8.945 habitantes en 2010 y 8.655 en 2023, mientras El Cocal, El Carate, El Manantial y Las Tablas Abajo, a su alrededor, ganaban gente.

Media Azuero, la del sur, viene a Las Tablas a resolver. Aquí están las oficinas del gobierno provincial, la banca oficial y la privada, los supermercados, los almacenes y los orfebres que hacen las prendas de la pollera. El Hospital Joaquín Pablo Franco Sayas, sobre la Carretera Nacional, atiende a Las Tablas y a los distritos vecinos, y en 2026 el MINSA abrió la licitación para diseñar, construir y equipar el hospital nuevo que lo reemplazará. Médicos, enfermeras, maestros y funcionarios trasladados a la ciudad sostienen buena parte de la demanda de vivienda.

La iglesia de Santa Librada es a la vez el punto de referencia y la raya entre los dos bandos. Apenas estaba terminada cuando un sismo la dañó en 1802, las reparaciones se alargaron casi todo el siglo XIX y, tras el incendio del techo en 1958, el interior se rehízo en hormigón y acero; es monumento histórico nacional desde 1954. Al otro lado de la plaza está la Casa Museo Belisario Porras, la casa de quincha donde se crió el tres veces presidente, reabierta en 2026 después de su restauración. La plaza también la mandó a hacer Porras, con el nombre de Plaza Cervantes, y allí se encuentran las reinas de Calle Arriba y Calle Abajo en el topón que cierra el carnaval.

Hay dos hechos recientes que todo comprador debe tener presentes. En 2025 la contaminación del río La Villa paró las potabilizadoras de Azuero, Las Tablas pasó largas temporadas a punta de carros cisterna y agua embotellada, y hoy la red se alimenta de pozos mientras se recupera la planta. Luego, el 9 de octubre de 2026, un terremoto con epicentro al noroeste de Tonosí sacudió toda la provincia, y algunas casas viejas del pueblo perdieron tejas y repello. Compran aquí sobre todo familias santeñas y gente que trabaja en la ciudad, capitalinos que buscan casa para los carnavales y luego para jubilarse, y jubilados extranjeros que prefieren un pueblo con hospital a un caserío.

Casas en Las Tablas:

Lo que más se vende son casas ya construidas. En barriadas como La Ermita y Santa Librada lo normal es la casa cercada de una planta, con tres recámaras, cochera y patio en un lote de unos 200 m², y en La Ermita hay casas a menos de un kilómetro del Parque Porras. En las calles más nuevas, hacia las orillas del corregimiento, las casas son algo más grandes y algunas traen estacionamiento para dos carros y paneles solares en el techo. Cerca de la iglesia, las casas viejas tienen frentes angostos y muchas comparten pared con el vecino. Las casas en venta en Las Tablas a pocas cuadras del parque piden más que una igual en las afueras, porque sirven de casa de carnaval.

Alquileres en Las Tablas:

El alquiler por meses se reparte entre casas de familia en las barriadas y apartamentitos amoblados en el centro, muchos de una recámara, con la cocina equipada y las camas puestas. Los inquilinos suelen ser gente trasladada por trabajo al hospital, las escuelas y las oficinas provinciales, además de jubilados que quieren probar la ciudad antes de comprar. El carnaval va por cuenta aparte: esos días las casas cercanas al parque se alquilan a grupos por mucho más de lo que deja un mes, y hay dueños que mantienen la casa sobre todo para esa semana. Si alquila por meses, deje por escrito qué pasa con la vivienda en carnavales.

Locales comerciales en Las Tablas:

Los locales salen sobre la avenida principal, cerca de los bancos y de la terminal. Alrededor del parque hay edificios pequeños con el negocio abajo y el apartamento arriba, que se venden juntos, y también cambian de dueño edificios completos de tres o cuatro apartamentos de alquiler. En la ciudad no hay torres de vivienda, así que un apartamento en Las Tablas casi siempre está en uno de estos edificios bajos. Si va a montar un negocio, consulte primero en el Municipio si ese uso está permitido en la dirección.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Importa si la casa queda en Calle Arriba o en Calle Abajo?

    Para el título, no. Para la vida del pueblo, sí: la iglesia de Santa Librada divide la ciudad, lo alto es Calle Arriba y lo bajo, hacia la costa, Calle Abajo, y en carnavales cada bando recorre sus calles con su tuna y su fiesta. Antes de comprar, pregunte a los vecinos de qué lado se sienten; se lo van a decir sin pensarlo.

  • El anuncio solo dice «Las Tablas». ¿La casa está en este corregimiento?

    No siempre. Se usa el nombre para todo el distrito, de modo que casas de El Cocal, La Tiza o Las Tablas Abajo se anuncian igual, y además existe otro corregimiento llamado Las Tablas en Changuinola, Bocas del Toro, que no tiene nada que ver. Fíjese en el corregimiento que aparece en el plano inscrito.

  • Me gusta una casa vieja de familia cerca de la iglesia. ¿Qué reviso?

    Dos cosas antes de hablar de precio. Primero, el terremoto de octubre de 2026: mire el techo de teja, las uniones entre pared y cielo raso y cualquier grieta que salga de la esquina de una puerta o ventana, y si las paredes son de adobe o quincha, llame a un ingeniero. Segundo, los papeles, porque muchas casas del casco pasaron de padres a hijos sin abrir sucesión: tienen que firmar todos los herederos y la finca debe estar inscrita en el Registro Público a nombre de quienes venden.

  • ¿Ya llega bien el agua?

    Mejor que en 2025, pero la ciudad sigue dependiendo de pozos mientras se recupera la planta del río. Pregunte a los vecinos cuántas horas al día sale agua por la pluma, y cuente el tanque de reserva y la bomba como parte de la casa, no como un lujo.

  • ¿Hay partes de la ciudad que se inundan?

    Los bajos de la quebrada La Ermita. Con aguaceros fuertes la quebrada se ha metido a la barriada El Choclo, y el MOP ha tenido que dragarla. Si la casa queda cerca, vaya a verla después de un aguacero de invierno y pregunte hasta dónde subió el agua.