Mogollón

Propiedades en Mogollón, Panamá.

Antes que un lugar, Mogollón es para muchos panameños una pieza de acordeón: la que compuso Gelo Córdoba y con la que los conjuntos cierran el baile. El músico nació aquí en 1911, en un corregimiento ganadero que se extiende por las faldas del Cerro Canajagua. Pertenece al distrito de Macaracas, en la provincia de Los Santos, Panamá, y en sus 55 km² no llegan a doscientos los habitantes. Lo que se compra y se vende es tierra: potreros ondulados que se cotizan por hectárea, casi siempre fincas ganaderas de cría y ceba. Aquí los vecinos quedan lejos y las cercas son largas.

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Sobre Mogollón:

Mogollón ocupa el sureste del distrito de Macaracas, donde los potreros del centro de Azuero empiezan a subir hacia el Cerro Canajagua. Su caserío principal, El Mogollón, queda muy cerca de Espino Amarillo, el corregimiento vecino en esa misma vertiente. Desde el pueblo de Macaracas hay unos 38 km hasta las fincas, unos 20 asfaltados y el resto en material selecto. También se entra por el lado de Guararé, con un recorrido parecido. El tramo sin asfaltar es el que manda, así que conviene verlo en persona antes de fiarse de la distancia en el mapa.

Aquí se vive del ganado. Las fincas que salen a la venta son de ceba, en terreno semiondulado, y las más altas quedan a media falda del Canajagua, alrededor de los 400 metros. El otro cerro de referencia es Cerro Quema, de 448 metros, unos pocos kilómetros al suroeste. Para comprar, hacer trámites, ir al banco o al hospital Luis H. Moreno, la gente baja a Macaracas. Las Tablas y Chitré, las ciudades grandes de la región, quedan pasando Guararé, sobre la Carretera Nacional.

El nombre ha viajado mucho más lejos que el corregimiento. En El Mogollón nació en marzo de 1911 Rogelio “Gelo” Córdoba, que se formó en la tradición violinística santeña, fabricaba sus propios violines y llegó a ser uno de los acordeonistas más recordados de la música típica. Su pieza “Mogollón” es la que los conjuntos tocan para cerrar el baile, y quien se haya quedado hasta el final la reconoce a la primera nota. Gelo murió en la ciudad de Panamá en 1959. Gracias a esa canción, un corregimiento tan pequeño tiene un nombre que suena en todo el país.

La población se ha reducido a la mitad en una generación: 359 habitantes en 1990, 293 en 2000, 264 en 2010 y 183 en el censo de 2023. Sale a una persona por cada 30 hectáreas, más o menos, y entre casa y casa lo que hay es potrero. El comprador lógico es alguien que ya trabaja ganado en Azuero o que busca una finca productiva y acepta la distancia. No es un mercado de casas de veraneo ni de alquiler; lo que se mueve es tierra.

Terrenos y Lotes en Mogollón:

La tierra se vende por fincas completas y se cotiza por hectárea. Salen fincas de ceba de varias decenas de hectáreas en terreno semiondulado y, de vez en cuando, parcelas de unas cinco hectáreas para quien quiere empezar con algo más pequeño. Antes de comparar fincas en venta en Mogollón con otras más cerca de Macaracas, mire qué incluye el precio por hectárea: cuántos kilómetros de selecto hay que recorrer, si el agua llega a todas las mangas en verano, cómo están las cercas y los corrales y si la casa tiene luz. La distancia forma parte del precio, y también de cada reparación y de cada viaje con alimento para el ganado.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Es este el Mogollón de la canción de Gelo Córdoba?

    Sí. Gelo Córdoba nació en El Mogollón en 1911 y su pieza de acordeón lleva el nombre del lugar. Hoy el corregimiento es una zona ganadera tranquila del distrito de Macaracas.

  • ¿Cómo se llega y cuánto se tarda?

    Desde Macaracas son unos 38 km, algo más de la mitad en asfalto y el resto en material selecto; por Guararé la distancia es similar. Recorra el camino en pleno invierno antes de cerrar la compra, porque es entonces cuando se sabe si entra el camión del ganado.

  • ¿Qué tipo de propiedad se puede comprar?

    Tierra. Lo que hay son fincas ganaderas que se venden por hectárea, desde parcelas de pocas hectáreas hasta fincas de ceba de varias decenas. No espere apartamentos, lotificaciones ni casas en alquiler.

  • ¿Qué hay que revisar antes de comprar una finca en las faldas del Canajagua?

    Primero, los papeles: en Azuero abundan las tierras con derechos posesorios en lugar de título inscrito, y en una finca heredada tienen que firmar todos los herederos. Compare los linderos del Registro Público con las cercas, calcule cuánta superficie es demasiado empinada para el ganado y pregunte si alguna concesión minera toca el terreno, porque en el vecino Cerro Quema se ha explorado oro durante años.

  • ¿Dónde están los servicios más cercanos?

    En Macaracas hay comercios, bancos, escuelas y el hospital Luis H. Moreno. Para gestiones mayores, Las Tablas y Chitré quedan a mano saliendo por Guararé o por La Villa de Los Santos.